Cannabis y sus efectos


Cannabis sativa o marihuana es una especie herbácea con propiedades psicoactivas. Es una planta anual originaria de las cordilleras del Himalaya, Asia. Los seres humanos han cultivado esta planta en el transcurso de la historia como fuente de fibra textil, aceite de semillas y alimento.

Marihuana es un término empleado para denominar a los cogollos de esta planta, que son sus flores femeninas; y al hachís su resina, que sintetizan y acumulan altos contenidos de cannabinoides.

Debido a sus propiedades psicoactivas, es una de las pocas plantas cuyo cultivo se ha prohibido o restringido en muchos países.

Al consumirse fumado, es fácilmente absorbido por los pulmones, por lo que llega al cerebro con rapidez. En pocos minutos empiezan a manifestarse sus efectos, que pueden durar entre 2 y 3 horas. Inevitablemente, se entremezclan reacciones buscadas por el consumidor con respuestas indeseadas.

Los efectos psicológicos más frecuentes son:

  • Relajación
  • Sensación de lentitud en el paso del tiempo
  • Somnolencia
  • Alteraciones sensoriales
  • Dificultad en el ejercicio de funciones complejas: expresarse con claridad, memoria inmediata, capacidad de concentración, procesos de aprendizaje…

Tras el consumo de cannabis pueden darse diversas reacciones orgánicas, las más frecuentes son las siguientes:

  • Aumento del apetito
  • Sequedad de la boca
  • Ojos brillantes y enrojecidos
  • Taquicardia
  • Sudoración
  • Descoordinación de movimientos

 

El cannabis sigue siendo la droga ilegal más consumida en España y en el conjunto de los países de la Unión Europea. El 19.5% de la población española de entre 15 y 65 años lo ha probado en alguna ocasión.

El consumo de cannabis en lugares, vías, establecimientos o transportes públicos, está contemplado por la Ley sobre Protección de la Seguridad Ciudadana como “infracción grave”. Puede, por tal consideración, ser sancionado con multa de entre 300 y 36.000 euros.

El Código Penal español no hace referencia al consumo de drogas, ni público ni privado. Contempla únicamente aquellas conductas relacionadas con la comercialización de las drogas y con la seguridad vial.

 

Un ejemplo de un consumo a largo plazo:

“Empecé a consumirla en una fiesta, tras un reto de uno de mis mejores amigos que dijo que yo era demasiado cobarde para fumar un porro y beberme un litro de cerveza. Yo tenía catorce años en aquel entonces. Después de 7 años de consumir drogas y beber me encontré a mí mismo al final del camino siendo adicto. Ya no consumía para sentir euforia, sólo consumía para sentir alguna apariencia de normalidad.

Luego empecé a tener sentimientos negativos sobre mí mismo y mis propias habilidades. Odiaba la paranoia. Odiaba mirar por encima de mi hombro todo el tiempo. Realmente odiaba no confiar en mis amigos. Me volví tan paranoico que tuve éxito en apartar de mi vida a todos y me encontré a mí mismo en el terrible lugar en donde nadie quiere estar: estaba solo. Me levantaba por la mañana y comenzaba a tomar drogas y continuaba tomando durante el día”. — Paul

 

 

BIBLIOGRAFÍA:

http://es.wikipedia.org/wiki/Cannabis_sativa

http://ocw.innova.uned.es/ocwuniversia/Educacion-Vial/efecto-de-alcohol-las-drogas-y-otras-sustancias-en-la-conduccion/cap8

http://es.drugfreeworld.org/drugfacts/marijuana/short-and-long-term-effects.html

http://www.elmundo.es/salud/Snumeros/97/S240/S240farmacologia2.html

Anuncios
Esta entrada fue publicada en 07. El sistema nervioso y etiquetada , . Guarda el enlace permanente.

Responder

Por favor, inicia sesión con uno de estos métodos para publicar tu comentario:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s