La tuberculosis


Es una infección producida por la bacteria Mycobacterium tuberculosis, normalmente produce tos, fiebre, expectoración, en ocasiones con sangre, cansancio e incluso pérdida de peso. Se contagia cuando la persona inhala microscópicas gotas de saliva del enfermo que se generan cuando tose o estornuda.

Los síntomas que pueden ayudarte a determinar si tienes tuberculosis son:

– Tos

– Expectoración: se expulsan flemas a veces con gotas de sangre

-Febrícula: un poco de fiebre que suele aparecer al final del día

-Pérdida del apetito y de peso

-Sudoraciones por las noches

-Dolor en el pecho

-Fatiga y cansancio

El tratamiento se realiza con combinaciones de medicamentos antituberculosos, haciendo eficaces los seis meses de tratamiento, dos es la primera fase y cuatro meses en la segunda.

Existe el tratamiento sanatorial, que se inicia a mediados del siglo XIX se generaliza como base del tratamiento, principalmente en los países desarrollados, llegando a ser uno de los índices que determinan el nivel sanitario de un país. Los sanatorios se construían a gran altura, basándose en la teoría fisiológica de aumentar el flujo sanguíneo pulmonar, por la taquicardia inducida por la altura. Sin embargo, la evidencia de su eficacia resultó dudosa.

Tratamiento quirúrgico

Se realizaron diversas técnicas que consistía en hacer colapsar el pulmón para que permaneciera en reposo y así curara la enfermedad.

Procedimientos:

– Condrotomía de primera costilla

– Amputación de un número de costillas para conseguir el colapso

– Resecciones pulmonares

– Sección del nervio frénico para paralizar el diafragma

– Sección de los músculos escalenos

– Pneumolisis extrapleural

– Neumotórax terapéutico

 

Tratamiento farmacéutico

El tratamiento farmacológico comenzó en 1944 con la estreptomicina y el ácido paraaminosalicílico. En 1950, se realiza el primer ensayo clínico comparando la eficacia de la SM y el PAS conjuntamente o en monoterapia. El estudio demostró que la terapia combinada fue más efectiva. En 1952, un tercer fármaco, la isoniacida, fue añadido a la combinación, mejorando espectacularmente la eficacia del tratamiento, aunque todavía con una duración de 18-24 meses. El etambutol se introduce en 1960, sustituyendo al PAS en los esquemas de tratamiento y reduce la duración a 18 meses. En los años 1970 con la introducción de la rifampicina en la combinación, el tratamiento se acorta a nueve meses. Finalmente, en 1980, la pirazinamida se introduce en el esquema terapéutico, pudiendo ser reducida la duración a seis meses.

 Un problema que se está extendiendo en los últimos años es la aparición de M. tuberculosis resistentes a antibióticos.

Se previene mediante una vida sana e higiénica, identificando oportunamente a los enfermos y asegurando su curación para no contagiar a otras personas, principalmente por medio de la vacunación con vacuna BCG.

Fuentes:

http://www.webconsultas.com/categoria/salud-al-dia/tuberculosis

https://es.wikipedia.org/wiki/Tuberculosis#Tratamiento

 

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